El encuentro, celebrado en São Paulo, enfrentó a Lula, candidato del Partido de los Trabajadores, con Bolsonaro, aspirante del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, entre interrupciones y reproches que marcaron las discusiones sobre seguridad, economía y salud.
“Es peor que el padre; se preparó para mentir más que él”, lanzó Lula contra el senador, en uno de los intercambios que reflejaron el tono de la confrontación.
La disputa por corrupción involucró a los familiares de ambos candidatos, pues Flávio cuestionó al mandatario por los señalamientos contra su hijo, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha.
El izquierdista, por su parte, exigió explicaciones sobre las relaciones de Flávio con el banquero Daniel Vorcaro y los recursos para una película sobre Jair Bolsonaro.
Ante las acusaciones, Lula propuso que los dos candidatos y sus familias hicieran públicos sus registros bancarios y telefónicos antes de la elección, con el argumento de que los ciudadanos deben conocer quién estaba involucrado en actos de corrupción.
“Abrir el secreto bancario y telefónico para que los brasileños sepan quién es el verdadero ladrón de este país”, expresó el mandatario durante el desafío.
La confrontación se extendió a la inseguridad, cuando el senador apeló a las víctimas de robos para insinuar que quienes cometen esos delitos respaldan electoralmente al presidente.
“Tú que estás en casa, ¿ya te han robado el celular? ¿Por quién crees que va a votar el ladrón de tu teléfono? ¿Vas a votar igual que él?”, preguntó Flávio.
Con esa intervención, el ultraderechista buscó vincular el temor a la delincuencia con la decisión en las urnas, sin presentar evidencia sobre las preferencias electorales de las personas a las que aludió.