Tomado de: Debate
El avance de fuerzas conservadoras en distintos países de América Latina ha reconfigurado el panorama político regional y generado cuestionamientos sobre sus posibles efectos en México, donde el oficialismo mantiene una posición competitiva rumbo a las elecciones intermedias de 2027 y la presidencial de 2030.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha advertido sobre una posible intervención de la derecha internacional en la política mexicana. También sostuvo que existen sectores conservadores en Estados Unidos interesados en un cambio de gobierno en México.
La reciente elección en Brasil cambia el panorama porque se prevé que la derecha obtenga el triunfo en la segunda vuelta, lo que perfila una situación complicada para México porque es de los pocos países que mantienen una ideología de izquierda o progresista en la región.
El acecho es real
El doctor Sergio Escamilla Canales, académico de la Universidad Iberoamericana, sostuvo que sí es real el interés de la derecha internacional de participar en la vida pública de México, y puso como ejemplo la iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Escudo de las Américas, que ha sumado a gobiernos conservadores de América Latina.
“Definitivamente sí hay una expansión ideológica de la derecha que ahora posiblemente gane en Brasil en la segunda vuelta. México y Uruguay son las únicas dos islas de gobiernos progresistas en américa latina. Es decir, por supuesto que serían un blanco para tratar de expandir todo esto, dirigido desde Washington”, anotó el internacionalista de la IBERO.
“La amenaza real existe. Aquí, por el momento, en México, tenemos una estabilidad y todavía le quedan cuatro años a la presidenta Sheinbaum; entonces ya veremos qué es lo que va ocurriendo en el futuro, pero definitivamente sí se ha visto que hay algunos movimientos al respecto, sobre todo con protestas patrocinadas de la derecha, recientemente”, acotó.
Escamilla Canales se refirió particularmente a las manifestaciones de noviembre de 2025, presuntamente convocadas por La Generación Z, pero que estuvieron señaladas de que detrás estaban grupos opuestos a la 4T.
Por eso, para la presidenta la defensa de la soberanía ante la embestida de las derechas no es retórica, sino principios. “México ha tenido muchos amagos de potencias extranjeras, particularmente en el siglo XIX, pero también en el siglo XX”, anotó.
Subrayó que aunque no necesariamente es el presidente Trump, hay grupos muy de derecha en la administración de Estados Unidos que no quieren a México y que buscan que cambie el gobierno.
Injerencia
La jefa del Ejecutivo difundió recientemente en La Mañanera el fragmento de una entrevista realizada a Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, cofundador de La Derecha, medio digital señalado de tratar de interferir en la vida pública de los países con gobierno progresista o de izquierda.
De acuerdo con declaraciones de Beller, el grupo de Cerimedo interviene en elecciones, con distorsión del debate público, fraudes cognitivos y guerra sucia. “Comprando influencers, con sus granjas de bots que coordinan ataques, coordinan el trending topic, todas esas cosas que hacen que se distorsiona el debate público”, expresó.
”Él sí me dijo que iba a participar en las elecciones mexicanas, él iba a tener su candidato, porque les interesaba de sobremanera sacar a la señora (Sheinbaum) de la Presidencia”, declaró Beller a los medios públicos.
En ese sentido, la reforma aprobada en el Congreso para obligar renunciar a la doble nacionalidad a quienes aspiren a la Presidencia o gubernaturas tiene más sentido para la jefa del Ejecutivo.
México presenta una situación distinta, sostiene un análisis académico publicado por Cambridge University Press, que sostiene que la extrema derecha ha tenido una presencia electoral marginal en el país, a diferencia de otros casos latinoamericanos.
Sin embargo, el analista político Fernando Dworak consideró que es probable que pueda ocurrir algo imprevisto para Morena hacia 2030, o que incluso la presidenta Sheinbaum sepa algo que ignoremos para hacer lanzado la iniciativa de doble nacionalidad.
La sobra de la derecha
El crecimiento de la derecha radical latinoamericana se refleja en figuras como el salvadoreño Nayib Bukele, el chileno José Antonio Kast y el argentino Javier Milei, cuyos proyectos presentan diferencias, pero coinciden en cuestionar aspectos de la política tradicional y reivindicar posiciones conservadoras, de autoridad o de transformación económica.
Sus propuestas responden a contextos nacionales distintos. En El Salvador, la seguridad y la política contra las pandillas ocupan un lugar central; en Argentina, el programa de Milei destaca por su orientación económica liberal y su rechazo al Estado intervencionista; mientras que Kast representa una corrientes de derecha con énfasis en el orden.
“La situación que vive México es especial”, sostiene la presidenta Sheinbaum. “Aquí hay Programas de Bienestar, hay aumento al salario mínimo, la aprobación del gobierno es importante, y la gente está contenta con el gobierno y ve los avances, y hay que seguir trabajando por la gente”.
Y para argumentar sus dichos, Sheinbaum mostró el ranking de presidentes de América Latina de octubre de 2026, según la cual se mantiene con la más alta calificación de los mandatarios de la región. “Nada más porque dicen que nos estamos quedando solitos en América Latina”, expresó.
