Tomado de:Debate
El conflicto político en el Congreso de la CDMX escaló este 20 de octubre de 2026, luego de que la bancada de Morena amenazara con solicitar la remoción de la presidenta de la Mesa Directiva, la panista Olivia Garza de los Santos. El detonante fue un intercambio de acusaciones y reclamos durante la comparecencia del secretario de Gobierno, César Cravioto, en el marco de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno de Clara Brugada.
La sesión, que forma parte del proceso de comparecencias de los 23 titulares de dependencias capitalinas, se tornó tensa cuando el diputado morenista Víctor Hugo Romo vinculó desde tribuna a Garza con la llamada «bancada del cártel inmobiliario». La presidenta interrumpió de inmediato, exigiendo respeto y aclarando: «Yo no estoy en el debate. Yo soy la presidenta del Congreso».
El ambiente se enrareció aún más al cierre de la sesión, cuando Garza emitió un mensaje institucional fuera del orden del día, lo que provocó la molestia de la bancada mayoritaria. Fue entonces que Xóchitl Bravo, coordinadora de Morena, lanzó una advertencia directa: «Evítenos la solicitud de la remoción de la Presidencia de la Mesa Directiva».
¿Qué originó el choque entre Morena y el PAN en el Congreso CDMX?
El incidente se produjo en el contexto de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, un ejercicio de rendición de cuentas que ha puesto bajo presión a los principales actores políticos de la capital. Durante la comparecencia de César Cravioto, el diputado Romo aprovechó la tribuna para lanzar señalamientos contra la presidenta de la Mesa Directiva, acusándola de estar vinculada a intereses inmobiliarios, lo que fue considerado por Garza como un ataque personal y una falta de respeto a su investidura.
La reacción de Garza fue inmediata, interrumpiendo el discurso y exigiendo que se respetara su papel institucional. Sin embargo, la tensión no terminó ahí. Al concluir la sesión, la presidenta emitió un mensaje institucional que no estaba programado, lo que Morena interpretó como una ruptura de los acuerdos internos y una acción unilateral que «violenta» la dinámica parlamentaria.
¿Qué implica la advertencia de Morena y qué dice la ley?
La advertencia de Xóchitl Bravo no fue menor. «La ley nos permite, en cualquier momento, si seguimos con estas conductas, quitar a la presidencia de la mesa directiva, y ya hay antecedentes», afirmó la coordinadora de Morena, dejando claro que la mayoría parlamentaria podría ejercer su facultad para remover a la presidenta si consideran que se repiten conductas fuera de lo acordado.
De acuerdo con el reglamento interno del Congreso de la CDMX, la presidencia de la Mesa Directiva puede ser removida por mayoría simple si se considera que ha incurrido en faltas graves o ha roto los acuerdos de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). Este mecanismo, aunque poco frecuente, ya ha sido utilizado en legislaturas anteriores, lo que refuerza la seriedad de la advertencia.
¿Cuál es el trasfondo político de la disputa?
El choque entre Morena y el PAN no es un hecho aislado. Desde que Olivia Garza asumió la presidencia de la Mesa Directiva, tras el paso de Jesús Sesma (PVEM, aliado de Morena), la relación entre la mayoría morenista y la oposición panista ha sido tensa. Las diferencias se han manifestado en el uso de la tribuna, la gestión de las comparecencias y el respeto a los acuerdos de la Jucopo.
Morena acusa a la presidenta panista de actuar fuera del «guion» acordado, mientras que la oposición denuncia intentos de censura y autoritarismo por parte de la mayoría. El episodio del 20 de octubre marca el primer enfrentamiento abierto de alto nivel entre ambas fuerzas en la actual gestión legislativa.
¿Qué sigue en el Congreso de la CDMX tras la amenaza?
El proceso de comparecencias de los titulares de dependencias capitalinas continuará hasta el 16 de noviembre, en un ambiente que ahora se percibe más polarizado. La advertencia de Morena deja claro que la permanencia de Olivia Garza al frente de la Mesa Directiva dependerá de que, a juicio de la mayoría, se respeten los acuerdos y la dinámica parlamentaria.
Por su parte, la presidenta Garza ha reiterado que su papel es institucional y que no forma parte del debate político, aunque la bancada de Morena insiste en que cualquier acción fuera del marco acordado podría derivar en su remoción.
¿Por qué importa este conflicto para la CDMX?
La disputa por la presidencia de la Mesa Directiva no solo refleja la pugna entre Morena y el PAN, sino que también puede impactar la gobernabilidad y el desarrollo de los trabajos legislativos en la capital. Un eventual relevo en la presidencia podría modificar la correlación de fuerzas y la conducción de los debates, en un momento clave para la discusión de temas como el presupuesto, la seguridad y la política social.
Además, el episodio evidencia la fragilidad de los acuerdos políticos en el Congreso local y anticipa un cierre de año legislativo marcado por la confrontación y la vigilancia ciudadana sobre el actuar de sus representantes.
¿Qué puede pasar si Morena solicita la remoción de la presidenta?
Si la bancada de Morena decide formalizar la solicitud de remoción, el proceso se llevaría a cabo mediante una votación en el pleno, donde la mayoría simple sería suficiente para destituir a la presidenta de la Mesa Directiva. En ese escenario, el PAN y sus aliados podrían quedar en desventaja para influir en la agenda legislativa y en la conducción de las sesiones.
Sin embargo, la decisión también podría tener costos políticos para Morena, al ser percibida como un acto de imposición o intolerancia, especialmente si la remoción se interpreta como una represalia por diferencias políticas y no por faltas graves.
Conclusión: ¿Qué deben vigilar los ciudadanos?
El conflicto en el Congreso de la CDMX pone de relieve la importancia de la transparencia y el respeto a los acuerdos institucionales en la vida parlamentaria. Los ciudadanos deben estar atentos a cómo se resuelve esta disputa, ya que el equilibrio de poderes y la calidad del debate legislativo pueden verse afectados por decisiones motivadas más por intereses partidistas que por el bien común. La vigilancia ciudadana será clave para exigir rendición de cuentas y evitar excesos de cualquier bancada.
