Tomado de: Proceso
México no tiene embajador en Perú desde la expulsión de Pablo Monroy, en 2022, a consecuencia de la negativa del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador a reconocer a Dina Boluarte como presidenta de ese país sudamericano.
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de prácticamente un año sin representación del gobierno de México en Perú, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo designó hoy a Lydia Antonio de la Garza como próxima embajadora en Lima, donde tendrá la misión de restablecer una relación diplomática rota en noviembre del año pasado.
La próxima embajadora, cuyo nombramiento tendrá que ser ratificado por el Senado, es integrante del Servicio Exterior Mexicano (SEM) con más de 25 años entre la Cancillería y la Secretaría de Economía (SE). Desde el año pasado, tenía un cargo de dirección en el Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior (IMME).
México no tiene embajador en Perú desde la expulsión de Pablo Monroy, en 2022, a consecuencia de la negativa del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador a reconocer a Dina Boluarte como presidenta de ese país sudamericano, cargo que asumió tras el fallido intento de Pedro Castillo de disolver el congreso e imponer un gobierno de excepción, el 7 de diciembre de 2022.
Tras la expulsión de Monroy, quien fue designado como persona non grata en Perú, la encargada de negocios de la embajada, Karla Tatiana Ornelas Loera, asumió la representación de México en ese país, con el que el gobierno de López Obrador, y posteriormente de Sheinbaum, han tenido contactos escasos y marcados por la tensión.
En noviembre del año pasado, el gobierno mexicano decidió otorgar el asilo político a Betssy Chávez, quien fuera primer ministra de Pedro Castillo, y la resguardó en la embajada para evitar su detención, por delitos vinculados con el fallido autogolpe de Castillo. La Cancillería pidió a Lima un salvoconducto para traerse a la política a México, lo que fue negado tajantemente por el gobierno, entonces encabezado por el presidente peruano José Jeri.
En reacción al asilo político, que Jeri condenó como una injerencia de México en los asuntos internos del Perú, el gobierno peruano rompió las relaciones con el gobierno de Sheinbaum, y expulsó a la encargada de negocios, Karla Ornelas. La embajada en Lima se quedó bajo resguardo del gobierno de Brasil.
El pasado 7 de agosto, el gobierno de Sheinbaum y el de Perú –ahora presidido por Keiko Fujimori–, restablecieron sus relaciones, después que Lima accedió a otorgar un salvoconducto a Chávez, que le permitió viajar a México. El 22 de septiembre, el canciller Roberto Velasco se reunió en Nueva York con su homólogo peruano, Carlos Espá, lo que dejó atrás los tres años y medio de diferendo diplomático entre México y un país de Sudamérica.
